Porqué elegí YOGA

Siento haber tenido un poco olvidadillo el blog, pero es que los últimos meses han sido frenéticos: ser madre de tres, vacaciones y los dos padres trabajando… hay días que se convierten en «Misión Imposible», pero ya estamos en Septiembre y Otoño, una de las mejores épocas para mi: la tropa en su sitio, el trabajo más relajado, y con perspectivas de muchos cambios y formaciones nuevas, me encanta estar en constante aprendizaje!

 

En esta entrada me parecía muy interesante mostraros como fue mi primera conexión al #Yoga, ya que va ser una de los componentes nuevos de #Belleza dentro del Jardín.

 

 

 

 

Hace como cosa de 3 años estaba yo inmersa en una locura de vida familiar y laboral, Nicolas 6 años, Guille 3 y el pequeño Martin 2, una media de trabajo de 9 horas diarias, cuando no era todo el día… Mi día a día era un ir y venir, lleva niños, trabaja, haz meriendas, recoge niños, vuelve a trabajar y así día tras día ni un minuto para mi, y cuando digo ni un minuto sinceramente había semanas que llagaba al Sábado y me acordaba de que hacía días que no había ido… (pues ya sabéis tod@s dónde). En ocasiones cuando tenía media hora o si sacaba fuerzas para poder levantarme un poquito más pronto Iba a correr, sentía que era la única vía de escape, pero la cual ni disfrutaba…

Un día de esos que llegué a casa y estaba mi suegra y Gorka y vi que había tanta gente en casa decidí ir media hora a correr.

Yo tengo ese tipo de suegra de vive y deja vivir, independiente, y que de verdad nunca se mete en la vida de nadie, pero ese día me sugirió sutilmente, que siempre estaba corriendo y agitada y que no me convenía correr porque me agitaba más y lo que me convenía hacer era… #Yoga.

Si hubiese sido mi madre… le hubiera dicho que se metiera donde vosotr@s sabéis , pero claro al ser mi suegra la miré con cara de perro, cerré la puerta y me fui con un cabreo, pensado en qué leches se tenía que meter en mi vida… bufff, pobre.

Pero durante mi trayecto comencé a reflexionar: pero si ella jamás se había inmiscuido en mi vida y comencé a pensar en su consejo, ella lo llevaba practicando varios años y parecía  que no le iba mal….

 

 

Bueno empecé a buscar dentro de mi zona algún sitio en el cual comenzar esta actividad y ver lo que ocurría…

La verdad es que no me fue nada fácil… pero de alguna forma el #yoga vino a mi, y es que en la vida cuando buscas algo, al final lo encuentras.

Lo primero que advertí, es que con 40 años no sabía respirar, llevaba toda una vida respirando fatal. Al principio tengo que decir que no me fue fácil, me costaba conectar,  relajarme, disfrutarlo, pero de repente un día como si nada, algo hizo un clic en mi interior, porque así lo sentí, noté como mi cuerpo y mi mente conectaban, y llegaba a alcanzar una concentración interior que nunca en mi había experimentado.

El dedicarme este momento para mi hizo verme de otra forma, me conecté conmigo misma en muchos aspectos de mi vida, familiar, laboral, espiritual… Todo lo empecé a ver de otra forma, hasta tal punto que mi trabajo no lo veía igual, no sentía el dar Belleza como lo había hecho siempre, veía que ademas de embellecer podía ayudar, porque no todo el mundo tiene una suegra que hace #yoga, jajaja

Y como si éste fuera el punto de partida, todo comenzó a encajar en mi vida, y es como si la mitad de mi vida me hubiera preparado para llegar a ofreceros lo que será: #Eljardindelabelleza.

 

Creo que hasta ahora nos han mostrado un mundo en el que todo es hacia fuera, y en el fondo tod@s (o much@s de nosotr@s) sentimos que esto así no nos marcha bien. Así que debemos empezar a aprender a mirarnos más hacia dentro y enseñar a nuestras generaciones venideras a hacerlo para crear un mundo donde la belleza surja de nuestro interior.

Gracias de Corazón por leerme, y espero haceros pensar y que os aporte;

Zorione

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *